Juventus-a-la-final-580x332Por: Alexei Nápoles González

“Ahora mismo eres posiblemente el único en toda Cuba, mejor, en toda la galaxia, que le va a la Juventus”, así me sentenciaron una y otra vez la mayoría de mis amigos, sobre todo los más jóvenes que yo, cuando conocieron que en lugar del Real Madrid, Barcelona o Bayern de Múnich, este reportero tiene a la Bestia Señora como su club de fútbol preferido.

Y que sorpresa se llevaron muchos de esos colegas cuando este sábado ese equipo, ese once entregado con el que aprendí a seguir las competiciones del deporte más hermoso del mundo, desbarató los pronósticos hasta del mayor conocedor de esta disciplina, tras eliminar en la propia casa blanca a los Merengues, y conseguir su boleto a la final de la Liga de Campeones.

Confieso, ni a este cubano que está con la Juventus le pasó por la cabeza pensar en que esa selección, cual David entre tres Goliat pudiera optar por su tercera orejona. Aclaro, no es que me faltara confianza en esa garra que tienen los futbolistas italianos y que se les pega para bien a los internacionales que participan en la Serie A, sino que había otros tres gigantes que metían miedo en la etapa semifinal, los “escapaos” de Pep Guardiola, Luis Enrique y Carlos Ancelotti.

Una rima, un versito: lesiones, no sirven como justificaciones, porque aunque con menos problemas físicos a ellos también le faltó Martin Cáceres y Paul Pogba, incorporado en el choque contra el Madrid pero sin rendir todavía a tope. Que tuvieron algunos cruces menos complicados que otros conjuntos, eso tampoco resta valor a lo conseguido por los discípulos de Massimiliano Allegri.

Lo cierto es que la Bestia primero se desayunó a un Borussia Dormunt, que si bien no estaba en su mejor momento en la Bundesliga, mostró un excelente desempeño futbolístico durante la fase de grupo de la Champions. Posteriormente, se almorzó, aunque con menos apetito al Mónaco, equipo que no pudo perforar la portería italiana en 180 minutos. Y finalmente, como plato fuerte, se comió a los blancos, titulares de la pasada edición, y que pese a marcharse sin torfeos este año, todavía es uno de los planteles más completos del mundo.

Pero repasemos los numeritos para elevar más el trabajo de quienes serán también finalistas en Berlín. En esos seis partidos de cruces, sumando los choques octavo, cuarto y semifinal, la Vecchia Signora marcó 9 goles y solo permitió 3, de ellos únicamente uno en calidad de visitante, y conseguido desde el punto de penal por Super Flay, CD7 o como quieran llamarlo.

No es un secreto para nadie que las estadísticas anteriores muestran a las claras que hoy la Juventus presenta, en mi opinión, la mejor defensa entre todos los clubes del planeta. Además, la sangre fría, tranquilidad y seguridad con que juegan sus chicos la hacen obtener resultados favorables en los terrenos contrarios, y eso se puso de manifiesto nuevamente en el choque de vuelta frente a los Ancelotti.

El propio Allegri manifestó ese comportamiento sereno de sus muchachos, en unas declaraciones que ofreció, a periodistas de la revista deportiva MARCA, minutos después de culminar el partido en el Santiago Bernabéu: “Hemos ido creciendo… Merecemos esta final porque los chicos han sabido mantener un equilibrio importante”.

¿Por qué un un cubano con la Juven? Porque además de tener una historia enorme, no muy lejos que la del Barca, Bayer o Madrid, ese seleccionado es titular de las últimas cuatro ligas de la Serie A. Un cubano con la Juven porque sin nada que perder, también está en busca del triplete, pues disputará la final de la Champions, de la copa de Italia y ya guarda, en su vitrina de premios, su escudeto número 31 desde hace varias jornadas.

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