Por: Fidel Alejandro Manzanares

Victor_MesaHace poco más de dos meses lo ratificaron como el Director del Equipo Nacional. En programa televisivo, el Presidente de la Federación Cubana de Béisbol no titubeó en decir que: “La Dirección Nacional de béisbol conjuntamente con la Dirección del Instituto de Deportes (INDER) ha decidido que Víctor Mesa sea el director del equipo Cuba por este ciclo 2013-2017″.

Higinio Vélez argumentó que el manager con esta responsabilidad necesitaba completar un ciclo de 4 años, como mínimo, para consolidar un estilo de trabajo; o sea le pidió al pueblo de esta Isla paciencia para con el mejor center filder de todos los tiempos en la pelota revolucionaria, con el permiso de Fernando Sánchez, Javier Méndez, Pepito Estrada, y otras luminarias de esa posición en Series Nacionales.

Pero lo que se le olvidó a Vélez fue aclarar cuáles fueron las prerrogativas que a manera “clandestina” se le dieron a Víctor Mesa para hacer y disponer dentro de la infraestructura del pasatiempo principal de todos los cubanos.

El pasado miércoles 29 de mayo, la sala de prensa del Estadio José Antonio Huelga de Sanctis Spíritus fue sede del último “numerito” del 32 de Cuba. Atónito quedé cuando V.M32 -Víctor Mesa, Número 32, al más puro estilo comercial- dejó en ridículo al comentarista deportivo Oscar Castañeda, cuando este último le preguntó por los motivos de la extracción del box del lanzador Félix Fuentes.

vc3adctor-mesa-martc3adnez-manager-de-cuba-tercer-clc3a1sico-mundial-de-bc3a9isbolNo, esas preguntas no . Hagan preguntas que valgan la pena, preguntas falsas de esas, a esta hora, ´ta te quieto .” A la respuesta le añadió sus ya peculiares gestos grotescos con prepotencia incluida, propulsada además por las imágenes que aun guardaban sus retinas del batazo de Yulieski Gourriel en su reivindicación.

Mucho nos falta en organización para que lo que intentamos llamar Conferencia de  Prensa llegue a ser precisamente eso. Desde la indumentaria de algunos periodistas, hasta el audio, el set y el moderador. Resulta inconcebible que “personalidades” del béisbol en este país se aparezcan a estos encuentros vestidos con monos deportivos en combinación con camisas de mangas largas a cuadros.

Y lo que me más lastra a estos intercambios prensa-deporte, son las preguntas estúpidas que en ocasiones se hacen. Aquella de: “¿Cómo te sentiste cuando cometiste el error?” dirigida a Danel Castro cuando pifió el roletazo que incidió en la derrota de Villa Clara ante Cienfuegos en el segundo encuentro de los Play-Off, se rebajó a la mediocridad periodística.

Pero a la Explosión Naranja ningún escenario el queda chiquito, Víctor Mesa se ha convertido en el José Mourinho de la pelota de este país.

Antes derrochaba pasión, todas las fildeaba, robaba bases más que nadie y era capaz de ganar tres campeonatos para Las Villas con evaluación de sobresaliente.

Víctor Mesa, director de Matanzas. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.Ahora la evolución tecnológica le ha metido un ruido en el sistema tremendo. Se quiere adueñar de todas las cámaras, los derechos televisivos son de su exclusividad. En el Clásico Mundial apareció en el día previo a la segunda derrota de Cuba ante Holanda, con la teoría de que los de la tierra de los tulipanes -aunque pocos nacieron realmente en el Viejo Continente- no habían hecho mitos para ganarle a su equipo. Del resto de la pelula se encargaron los propios atletas, y ya todos sabemos como terminaron los critos.

Mas el show de Víctor continúa. Ha encarnado personajes como Bob el constructor, cuando le echó tierra a un árbitro en pleno juego y fue expulsado; se las dio también de Giorgio Armani y diseñó sus propias camisetas para sus muchachos de Matanzas -no se lo digan a los creadores de los uniformes de Los Marrlins de Miami; y se las ingenió para convertirse en una especie de Sherlock Holmes para identificar las pistas que solucionaban el Caso Yasiel Lazo. Asimismo interpretó el papel de Harry Potter y experimentó con un mejunje de receptores para ver si suplía a Ariel Pestanoen el mencionado Clásico Mundial.

Igual Víctor ha mandado a lanzar a una segunda base, ha hecho debutar a su hijo con el mismo número en la chamarreta “impunemente”, y lo ha mantenido jugando con average sostenido por debajo de 200.

Pero no se le puede cuestionar. Se muestra arisco.

Recuerdo el más reciente programa televisivo de Confesiones de Grande del periodista Aurelio Prieto Alemán donde Víctor se mostraba anárquico con sus ideas, aunque sus palabras pretendían endulzarlas.Parece que el Director de Matanzas compró todas las acciones del béisbol en esta nación. Actúa inmune a cualquier medida como si le tuviesen miedo.

¿Es que acaso nadie puede decirle basta?

¿Realmente el pueblo de Cuba necesita aguantarles todas sus pataletas, sus decisiones maquiavélicas y pragmáticas?

No abogo por la retirada de nuestras redes comerciales del V.M32. Es más, creo que sus conocimientos beisboleros son innegables y mucho puede ofrecer al desarrollo deportivo local. Pero no me puedo callar. Él no es dueño de un cartel de la mafia, ni es El Padrino ni es el Jefe del crimen organizado. Es un hombre cuyo trabajo TIENE que estar al servicio de un espectáculo, el más trascendental por cierto en la Cultura de Cuba.

 

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