Alexei Nápoles González

Excelente el manejo de los lanzadores por parte de la dirección cubana
Excelente el manejo de los lanzadores por parte de la dirección cubana

Después de una cadena negativa de tres derrotas en lo que va de la joven historia de los Clásicos Mundiales de Béisbol: una en el partido final del año 2006 y dos en la segunda ronda de la anterior edición; por primera vez en este tipo de certamen, la selección nacional de Cuba logra derrotar a su similar de Japón por pizarra de 6-2, en un choque donde los antillanos dominaron todo el tiempo los hilos del desafío.

Veinte entradas consecutivas tuvieron que pasar para que nuestros bateadores pudieran marcarle una carrera a los fuera de serie lanzadores nipones. Fue el industrialista Yasmani Tomás, con su enorme cuadrangular, el encargado de abrir la senda del home para una toletería que ya deja con los ojos abiertos a los que disfrutan de sus bambinazos, y que demostró mucha sangre fría ante la presión de los miles de espectadores asiáticos que fabulosamente no pararon de cantar para inspirar a su novena.

Al fin nuestros bateadores están haciendo gala de su potencial y mucho tiene que ver esto la excelente etapa de preparación que inició desde el mismo tope ante los prometedores jugadores universitarios de Estados Unidos y concluyó con los duelos preclásicos que sostuvieron hace algunas jornadas en Taipei de China y luego en Japón.

Como hacía años no ocurría, hoy es la ofensiva la principal arma de la tropa del mentor Víctor Mesa, donde hombres de fuerza como Alfredo Despaigne y José Dariel Abreu al fin consiguen el protagonismo que se les exigía. Por su parte, otras figuras, les hablo de José Miguel Fernández, el propio Tomás, y el “Grillo” Erisbel Arruebarruena, forran la liga en calidad de debutantes y enamoran al público con sus atrapadas, y la serenidad y tacto que han tenido encima del plato.

El granmense Alfredo Despaigne conecta hit hasta con bate partido
El granmense Alfredo Despaigne conecta hit hasta con bate partido

No cometamos el error de pensar que el cuerpo de pitcheo está en apuros ni mucho menos, aunque existen algunos que no parecen encontrar su mejor forma todavía. Así, pienso que la mayoría de los serpentineros estuvieron bien durante la fase inicial a pesar de que no enfrentaron a planteles muy ofensivos.

De todas maneras es de aplaudir que solamente permitieran tres carreras limpias en esta eliminatoria, anotaciones que aparecieron de la mano del descontrol y la presión por alcanzar un triunfo no decisivo pero sí histórico y muy alentador. “Ojo”, es precisamente ese descontrol una deficiencia que hay que pulir de forma urgente, si queremos viajar a San Francisco para chocar la bola en semifinales.

Después de culminar invictos y derrotar convincentemente al mejor equipo de béisbol de los últimos años, título que le entrego a la novena del Sol Naciente por ser campeona en los dos Clásicos anteriores, creernos nosotros y creerse nuestros peloteros que tenemos un elenco grande y con serias y reales posibilidades de sobrepasar la segunda ronda es bueno para mantener el espíritu de victoria.

Sin embargo, tampoco se pueden confiar, y sabemos que en eso desempeñará un papel importante su manager Víctor, junto al resto de la dirección. Se acerca un camino muy espinoso, donde solo hay oportunidad para los conjuntos que mejor lo hagan y el Team Cuba seguro será uno de ellos.

 

 

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