Alexei Nápoles González

Cuando en la gloriosa historia tejida por el movimiento deportivo cubano se hable sobre las grandes victorias protagonizadas por los deportistas del patio resultaría bien injusto no mencionar a la de la epopeya del Cerro Pelado una de las hazañas morales con mayor trascendencia en el universo y específicamente en América.

Pues un ocho de junio pero del año 1966 el barco mercante cuyo nombre era “Cerro Pelado” en honor a un importante combate del Ejercito Rebelde contra la dictadura de Batista, partía desde el puerto de Santiago de Cuba y comenzaba a romper las profundas aguas del Caribe, con destino a territorio boricua.

Pero otra vez la mano peligrosa de los Estados Unidos estaba presente. Iban a comenzar los Juegos Centroamericanos de San Juan en Puerto Rico y el vecino del norte negaba de nuevo la entrada a la delegación cubana, la cual buscaba con mucha decisión y dignidad la asistencia final al certamen competitivo.

A ese caprichoso gobierno no le vastó siquiera con no entregar las visas sino que además, durante la estancia del navío en mares puertorriqueños varios de sus aviones, con el objetivo de intimidar, sobrevolaban el buque, e incluso mandaron otra nave marítima de guerra para transportar a los criollos, quienes tampoco aceptaron esa posibilidad.

Entonces los deportistas de casa agotados por las condiciones extremas y enfermos de náuseas por el oleaje, tuvieron que realizar los entrenamientos en la proa del Cerro Pelado.

A pesar de las dificultades y planes trazados por el imperialismo estadounidense la comitiva de la Mayor de las Antillas, con el apoyo del pueblo de la isla de Puerto Rico, logró incorporarse a tiempo al programa de competencias de los Centroamericanos y alcanzar 192 medallas distribuidas en 96 de oro, 33 de plata y 63 de bronce.

En el corazón y la mente de cada antillano debe permanecer el recuerdo
de aquella epopeya del Cerro Pelado sobre la cual Fidel Castro expresó: ”Posiblemente a ninguna delegación, nuestra Patria tenga que agradecerle tanto como a esta por la batalla que libraron, por los triunfos que obtuvieron en los momentos mas difíciles, por la dignidad que ostentaron”.

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