Alexei Nápoles González

La mujer cubana también tiene su aporte a la historia del Miguelina Cobían deporte cubano. Una de las corredoras más veloces del mundo en su época, oriunda del poblado “El Socorro”, municipio La Maya, en la provincia oriental Santiago de Cuba, fue Miguelina Cobían o como cariñosamente todos le llaman “La Gacela Oriental.”

Aunque ganó más de un centenar de preseas de todos los metales a lo largo de su vida atlética, la mejor actuación de su carrera la registró en los XI Juegos Panamericanos de Panamá, 1970, cuando conquistó el oro en  los cien y doscientos metros planos y en el relevo (4×100). Por demás “La Gacela Oriental” fue la única triplemedallista de aquella competición.

Con anterioridad formó parte de la delegación caribeña que asistió a los Centroamericanos de Jamaica, en 1962: primera participación del deporte revolucionario en un evento de esa categoría.

Pero esta reina de las pistas de atletismo guarda muchos secretos ajenos a la actividad deportiva. Con 19 años ingresó en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal Santiago de Cuba, donde se graduó de cerámica y alfarería.

Fíjense como son las circunstancias amigos de Internet que según anécdotas contadas en el libro, “Elegidos por la Gloria”, de los autores cubanos, Irene Forbes y Juan Velásquez, la educación física contemplada en el plan de estudio de ese centro de enseñanza de la región oriental, la condujo a participar en una competencia que formaba parte del examen.

Tras ganar en esa oportunidad de forma bien contundente la prueba de los 50 metros planos a pesar de correr en asfalto y sin zapatos, su profesora la instó a practicar con más seriedad esa disciplina.

Así su debut en el deporte de las grandes multitudes llegó en un carnaval de relevos efectuado en la provincia de Holguín. Por sus grandes dotes de corredora se ganó la posibilidad de competir en los Juegos Centroamericanos y del Carie de Kingston, 1962, conquistando en dicha justa el metal dorado.

La Gacela Oriental también se convirtió en protagonista de una de las hazañas extremadamente valiosa del deporte cubano: La epopeya del Cerro Pelado.

Luego de todo aquel escandaloso suceso en el cual Estados Unidos negó la entrada a la delegación cubana a tierras puertorriqueñas y las dificultades que enfrentaron los atletas de la Mayor de las Antillas, Miguelina consiguió oro en 100 metros y plata en los 200 y en el relevo 4×400.

El palmares histórico de la Gacela Oriental suma en el área caribeña 5 preseas doradas y tres segundos lugares, mientras que en la panamericana reúne 4 de plata.

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