Oreidis Pimentel

Fue una fiesta de jugadas y goleada de escándalo la que protagonizó el líder del 96 Campeonato Nacional de Fútbol, Camagüey, con un 5-0 sobre el colero Cienfuegos, contundente partido que afianza las credenciales locales por el título y deja prácticamente eliminados a los del centro Sur del país. Más allá de ser una “mano” y que cuatro de los cinco goles cayeron después de una expulsión, las maniobras colectivas del once vencedor fueron de lujo, así como las anotaciones: de volea, raso, con centros y retrasos al jugador desmarcado, amagues, sombreros y de todo lo que debe llevar un buen partido.Era para más, se falló en demasía y en la tabla de anotadores del torneo ahora hay permuta pues tras el resultado sabatino Armando Coroneaux desplazó a Keyler, que vio los toros desde la barrera.

Aún sin piezas claves como Keyler García y Héctor Elio Portel, ambos por acumulación de amarillas, Camagüey le dio un baño de fútbol a Cienfuegos, que solo pudo crear peligro gracias a su estrella “Capi” Mesa y que parece muy desmejorado al extremo de almacenar 2 puntos.

Temprano se abrió el marcador. A los 4 de pitazo inicial Yaisniel Nápoles abrió por izquierda, tiró un centro a Dagoberto Quesada, este retrasó a Coroneaux y tras un rebote del portero la entró a las redes.

La velocidad de Quesada y la movilidad en tres cuartos de cancha puso siempre en aprietos a la defensa cienfueguera y al poco rato se definió el futuro del encuentro con la expulsión de Yasel C. Bernal.

El vendaval arreció con otro desequilibrio de Nápoles, pase largo por derecha a Quesada-que increíblemente le llegó- la cuchareó al frontal del área y de primera Osmani Montero metió el segundo gol a los 25 minutos.

Quesada puso el tercero a los 32 y a los 41 Coroneaux la paró, amagó con la derecha y de zurda la mandó por lo bajo al palo contrario a pesar de la estirada del guardameta. Hubo otros chances, pues había loca competencia por hacer florituras, pero los tiros no encontraron los tres palos.

En el segundo tiempo Yaisniel Nápoles se llevó su premio a los 46 con otra asistencia de Quesada, amagué de volea de Coroneaux y otra que no fue una treta del protagonista y la incrustó al ángulo superior desde fuera del área. No dio tiempo a un segundo rebote y le pegó desde 15 metros.

Con los tres puntos en el bolsillo el técnico Roberto Regalado dio oportunidad a jóvenes del banquillo, incluso al tercer portero Yaismel Fernández, y el juego culminó con mucha movilidad.

Por lo acontecido en seis fecha Camagüey parece imparable y amplió su ventaja al llegar a 14 unidades.

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